¿Cómo puedo hacer que la cirugía sea más segura para mi mascota?

Aparte de las pruebas comunes que se realizan antes de la esterilización / castración, ¿existen otras pruebas que demuestren que la cirugía es segura para su perro? No busco 100% mejores probabilidades y tranquilidad.

Jane
Dinwiddie, VA

Hace varias décadas, la anestesia (en particular) y la cirugía eran negocios algo arriesgados. Afortunadamente, eso ha cambiado mucho. Las técnicas y los medicamentos modernos han hecho que la anestesia y la cirugía en general sean muy seguras (aunque, por supuesto, algunos procedimientos son mucho más riesgosos que otros). Los protocolos anestésicos modernos han reducido drásticamente las complicaciones, pero dudo que la medicina logre alguna vez el 100% de seguridad con los procedimientos anestésicos.

Las tácticas de seguridad quirúrgica y anestésica se dividen en tres etapas. La primera etapa ocurre antes del procedimiento. El paso más importante para mejorar la seguridad durante este tiempo es un examen físico completo para evaluar la aptitud para la anestesia y la cirugía. También se deben realizar análisis de sangre para evaluar la función del hígado y los riñones, así como para evaluar los síndromes (como la diabetes) que pueden complicar la anestesia pero que no siempre son físicamente evidentes. La medición de la presión arterial ayuda a evaluar la función del corazón y del sistema vascular. Los perfiles de coagulación de la sangre (y, a veces, las pruebas cruzadas para transfusiones) son apropiados antes de procedimientos con alto riesgo de hemorragia. Los animales con un estado cardíaco u orgánico cuestionable deben someterse a pruebas adicionales, como electrocardiografía, ultrasonido, radiología o análisis de sangre avanzados.

Los animales deben someterse a anestesia solo después de que se hayan evaluado completamente de manera favorable como se describe anteriormente.

La segunda etapa de la seguridad de la anestesia implica el procedimiento en sí. Se deben administrar analgésicos antes de la anestesia si existe alguna posibilidad de que el procedimiento cause dolor. Se deben administrar líquidos por vía intravenosa para mantener la presión arterial y la circulación. En el procedimiento deben participar médicos y técnicos competentes y con experiencia. Se debe administrar soporte térmico para prevenir o reducir la hipotermia. Debe realizarse una monitorización cuidadosa del paciente; esto implica las observaciones de un anestesista experimentado, así como el uso de equipo para medir la frecuencia cardíaca, la oxigenación de la sangre, la presión arterial y otras estadísticas vitales. Un protocolo anestésico cuidadosamente pensado debe involucrar agentes anestésicos modernos que tengan protocolos de seguridad superiores, y el nivel de anestesia del paciente debe ser apropiado para el procedimiento (ni demasiado profundo ni demasiado ligero). Se deben considerar las sensibilidades específicas de la raza (como una intolerancia general a algunos agentes anestésicos en los lebreles).



La etapa final de la anestesia es el período de recuperación. Durante este tiempo, son necesarios la administración continua de líquidos, el soporte térmico y la monitorización del paciente. Debe continuarse con un control adecuado del dolor. Una vez que una mascota se haya recuperado lo suficiente como para irse a casa, los dueños deben recibir instrucciones detalladas sobre qué esperar durante los próximos días. Las instrucciones también deben detallar cualquier actividad necesaria o restricciones dietéticas. Los analgésicos deben continuarse en casa. Se deben analizar detenidamente las instrucciones de los medicamentos y los efectos secundarios, así como las instrucciones para el cuidado de seguimiento o la eliminación de las suturas.

¿Cómo puede saber si su veterinario está haciendo todo lo posible para que la anestesia y la cirugía sean seguras? Tu única opción es preguntarle a él o ella. Cualquier buen veterinario se toma en serio la anestesia y la cirugía. Y cualquier buen veterinario estará feliz de discutir las tácticas que usa para mantener a las mascotas seguras durante los procedimientos.