Fotos de 10 gatos que están obsesionados con los zapatos

Los gatos y los zapatos siempre han disfrutado de una relación íntima y agradable. Los gatitos se sienten atraídos principalmente por los vapores olorosos que flotan desde el interior del calzado, pero también les gusta usar los zapatos como camas y mini coches (por supuesto).

En general, los gatos simplemente no se cansan de nuestros zapatos. No les importa si son sandalias, botas, tenis o pantuflas; solo quieren meter la nariz en el interior y prepararse para un subidón largo y satisfactorio que a veces los eleva a un estado trascendente.

Aquí hay 10 gatos que están obsesionados con el hedor de los zapatos.

1. Meneo para el olor a zapatos

Cuando no puedas conseguir el ramo completo, debes meter toda la cabeza dentro del zapato y resoplarte. Es como ponerse una máscara de oxígeno, excepto que está llena de hedor.

2. El asiento de la suela

Los zapatos no solo son conocidos por su agradable aroma, también pueden tener usos prácticos… como asientos cómodos. El interior de un calzado deportivo es del tamaño perfecto para el trasero de un gatito. Además, los felinos pueden fingir que están conduciendo autos de choque o en la última vuelta de la Indy 500. Los gatos solo quieren divertirse.

3. Tener un ataque

A los gatos no les importa una mierda si se ponen los pies en un par de zapatos de manera incorrecta. No les preocupa que la policía de la moda aparezca en la puerta y emita una multa. Simplemente les gusta estar dentro de las cosas, incluso si solo tienen los pies cubiertos. Para los gatos, siempre es temporada de sandalias.



4. Cone-y island of shoes

Qué truco más cruel colocar un cono en la cabeza de un gato amante de los zapatos cuando hay montones de zapatos por ahí. Olfatear desde lejos no es suficiente. Es como poner un trozo de pastel de chocolate frente a alguien que evita el azúcar. (Oye, tal vez un cono ayudaría a frenar mis antojos de azúcar).

5. Realización de acciones de Birken

Alguien tiene que hacer un inventario de los zapatos y mantenerlos a salvo. Los gatos aceptan felizmente ese trabajo. Son como pequeños trabajadores de guardarropa. Cuidan el calzado y luego nos permiten llevar un par solo si tenemos el boleto correspondiente. Y no, no obtendremos los zapatos si no tenemos el boleto. Además, los gatos que revisan los zapatos aceptan (y fomentan) las propinas.

6. Olfateo casual

Algunos gatos olfatearán un rato y luego se detendrán y dejarán que penetre todo. Incluso interactuarán con otros entre olores; simplemente actúan completamente drogados con los vapores de los zapatos. Bueno, ellossonalto de vapores de zapatos.Duuuude.

7. Deslizándose en la zona

No hay duda de que el olor de los zapatos puede llevar a los gatos a otro plano de existencia. Los gatos pueden cambiar a un estado profundamente meditativo, y se sabe que experimentan visiones mientras están en 'la zona'. Algunos centros de retiro de felinos incluso han comenzado a ofrecer sesiones de fin de semana de “zapatos Zen-nis” donde los gatitos se vuelven uno con una zapatilla de tenis de su elección. Estos retiros se agotan con meses de anticipación, por lo que se insta a los gatos a registrarse temprano.

8. Un buen rato

Los gatos tienen un gran sentido del humor. Saben lo que les hace cosquillas en los huesos divertidos y, cuando están drogados, apestan a zapatos, pueden volverse un poco tontos. Son como humanos que han fumado 'cigarrillos divertidos': todo es histérico. Cuando los gatos están drogados, se sabe que se 'prueban' los zapatos más locos y luego se caen de la risa. Luego, sus amigos les toman fotos y las publican en las redes sociales. Esto nunca sale bien una vez que la euforia de todos ha desaparecido.

9. Un shoo-in

Todo es una cama para un gato. Los gatitos tienen una pierna levantada porque su tamaño les permite más opciones de ropa de cama ... como zapatos. Claro, los gatos mayores se duermen encima o con la cara adentro de los zapatos, pero los pequeños pueden deslizar sus cuerpecitos peludos dentro de los zapatos y crear pequeños sacos de dormir. Y sus pulmones son tan pequeños que el menor olor los envía directamente a Snooze-ville.

10. Totalmente molesto

No hay nada peor que alguien te moleste mientras estás involucrado en algo importante, como tener una experiencia cercana y personal con un zapato. 'Muy duro mi melodía, hermano.'

¿Cómo interactúa tu gato con tus zapatos? ¡Dinos en los comentarios!