Plan B: Cómo detuve a mi gato de lloriquear por la mañana

A mi gato, Furball, le gusta llorar por la mañana para desayunar. Para escucharlo, pensarías que se muere de hambre durante semanas. También solía ser un gatito loco que atacaba cualquier cosa debajo de una manta, así que tenía que mantenerlo fuera de la habitación por la noche. Lo que esto creó fue una máquina llorona finamente afinada completa con garras afiladas capaces de cortar la alfombra.

El ritual matutino de Furball no era un gran problema cuando era soltero y vivía en un apartamento con pisos de madera. Luego me casé, me mudé a una casa de pueblo con alfombra y tuve un bebé.

Entonces, tuve un problema. Como resultado, probé muchas formas de evitar que Furball gimiera y rasgara la alfombra. Aquí hay una lista de técnicas que probé, una lista de vergüenza, en realidad.

1. La pistola de agua

Mi primer intento fue este viejo recurso. Cuando Furball comenzó a quejarse, abrí la puerta del dormitorio y le di un chorro.

El bueno:El gato se escapó y dejó de lloriquear durante 30 segundos.



El malo:Tuve que salir de mi bonita y acogedora cama.

El feo:Estaba 'rompiendo el sello' cuando abrí la puerta. A Furball le gustó la atención, así que empezó a quejarse cada vez más temprano cada día.

2. El sofá Scram estratégicamente colocado

Intenté colocar una alfombra sónica Sofa Scram fuera de la puerta del dormitorio. El tapete emite un pitido cuando se pisa.

El bueno:El pitido asustó a Furball y le impidió romper la alfombra.

El malo:Furball se dio cuenta de que simplemente podía evitar pisarlo.

El feo:Comenzó a rasgar la alfombra junto al sofá Scram.

3. El corredor del pasillo al revés

Investigué un poco y leí una recomendación para usar un corredor de pasillo con las púas hacia arriba para disuadir a los gatos de sentarse en los muebles o saltar sobre los mostradores. Compré un corredor de pasillo y lo coloqué junto al sofá Scram. Era tan puntiagudo que me sentí culpable y esperaba que el gato no saliera lastimado.

El bueno:El corredor del pasillo protegió la alfombra junto al sofá Scram. Mis preocupaciones sobre los picos eran infundadas. Vea 'lo malo'.

El malo:A Furball realmente le gustaba el corredor del pasillo y se estiraba encima de él.

El feo:Imagínese necesitar un vaso de agua en medio de la noche, abrir la puerta en la oscuridad y olvidarse del corredor del pasillo. ¡AY!

4. El secador de pelo

En mi casa, el baño principal está al lado del dormitorio. Enchufé un secador de pelo y lo arruiné debajo de la puerta cada vez que Furball comenzaba a quejarse o rascarse.

El bueno:Furball salió corriendo y gimoteó a 10 pies de distancia en lugar de justo al lado de la puerta. Esto también le impidió rascar la alfombra junto a la puerta.

El malo:Furball rasgó la alfombra que estaba a 10 pies de distancia de la puerta.

El feo:El secador despertó al bebé.

5. El lanzamiento de libros

¿Alguna vez ha visto el libro sobre bebés del Dr. Bill Sears? Es del tamaño de una guía telefónica. Imagínese a una nueva mamá privada de sueño que un gato que lloriquea despierta prematuramente. Frustrado, arrojé el libro a la puerta.

El bueno:Furball dejó de quejarse y rascarse durante unos minutos.

El malo:Mi esposo no estaba emocionado de que yo lanzara cosas. Imagínese a un nuevo padre privado de sueño que despierta prematuramente con el sonido de un libro gigante golpeando la puerta del dormitorio.

El feo:Empecé a preguntarme si tenía problemas para controlar la ira.

6. La solución

Mi amiga me habló del gato de su hermano, que también solía lloriquear por comida como Furball. Su hermano resolvió el problema con éxito al disociarse como fuente de alimento. Compramos un comedero para mascotas y lo configuramos para distribuir comida por la mañana.

Furball eyes the fancy automated pet feeder.

El bueno:¡Funcionó!

El malo:Dado que Furball es el Houdini de irrumpir en comederos automáticos para mascotas, tuvimos que gastar más de $ 500 por uno a prueba de gatos.

El feo:Furball todavía pide comida a la hora de la cena. Mi hijo también.

¿Tu gato llora por comida? ¿Has intentado detenerlo? ¡Cuéntanos tu historia en los comentarios!