Algunos de mis gatos aman el afecto, otros no. ¿Qué tal el tuyo?

Hasta una docena de gatos frecuentan nuestra casa a diario y exhiben una amplia gama de comportamientos felinos en lo que respecta al afecto. Algunos son los gatos de los vecinos que de vez en cuando vienen de visita y de un bocado rápido. Algunos son gatos salvajes que pasan varias veces a la semana en busca de comida y agua, y luego parten rápidamente hacia lugares desconocidos. Sin embargo, seis de los gatos que cuidamos son habituales. Cada noche duermen en las suaves camas calientes que les proporcionamos en nuestro garaje. Cada mañana, al menos tres o cuatro de ellos nos saludan y esperan a que coloquemos su comida y agua junto con algunas golosinas. Luego, descansan cómodamente afuera la mayor parte del día bajo los arbustos y árboles o investigan los bosques y jardines cercanos. Vuelven cada noche para seguir la misma rutina.

De los seis, tres son mujeres adultas maduras que llevan un par de años con nosotros. Los otros tres son jóvenes, descendientes de las hembras, que han estado con nosotros desde que nacieron. A cada hembra adulta le queda un joven de sus camadas originales. Los seis comenzaron como salvajes y siguen siendo algo salvajes incluso después de un par de años. Todos tienen sus propias personalidades y son muy dulces cuando interactúan entre ellos. Sin embargo, cuando se trata de interactuar conmigo, hay mucha variación: algunos de ellos son muy cariñosos, mientras que otros nunca se han acercado lo suficiente como para acariciarme.

La que llamamos Momma Kitty es la más cariñosa de las tres gatas adultas y la más cercana a mí. Se queda en nuestra casa a tiempo completo y rara vez sale del garaje o de la entrada. Me dejará sentarme a su lado y hablar con ella. Se frota contra mis piernas cuando le traigo comida y me deja acariciarla mientras come. Las otras dos mujeres, Natasha y Miss Cali, no son nada cariñosas conmigo. Después de dos años, se sentarán a un metro de mí y me verán colocar la comida en los tazones. No importa cuán hambrientos estén, no se acercarán a mí ni a los tazones de comida hasta que me vaya.

Afortunadamente, los tres jóvenes son todos cariñosos. La señorita Kitty se frotará contra mí y me dejará acariciarla siempre que haya comida. Una vez que haya terminado de comer, se alejará o se subirá a su cama con calefacción para pasar la noche. Siempre tolera que la acaricie mientras come. Pero cuando termina de comer, también deja de ser acariciada.



Rusty, un chico muy hablador, también me dejará acariciarlo mientras come. Por lo general, se frota contra mí solo cuando estoy acariciando a uno de los otros gatos. De lo contrario, elige maullar y mover la cola a uno o dos pies de distancia de mí.

Luego está Ash. Definitivamente es el chico más amigable que existe. Vendrá corriendo cuando lo llames por su nombre, como un perro. Nunca recibe suficiente atención y maúlla cuando le canto su canción especial. Si apunto hacia el poste de la cerca de cinco pies de alto, él me complacerá corriendo hacia él y dando un elegante salto hacia la parte superior del poste, donde se sentará conmigo durante su tiempo dedicado.

Como a Ash le encanta la atención, su persistencia en llamar la atención de mí mientras estoy en el jardín con mi perro a veces puede ser demasiado. Si bien Ash es cuatro veces más grande que Dusty, nuestro schnauzer de juguete, Ash no parece entender por qué no puede ser acariciado al mismo tiempo que Dusty está tratando de hacer sus negocios en el patio trasero. Llueva o truene, quiere atención y siempre persiste en conseguirla. Para ser honesto, creo que esa es una de sus cualidades más entrañables.

Aunque considero que los seis gatos que cuido con regularidad son salvajes, siempre me preocuparé por lo que les suceda y continuaré cuidándolos. Y, si bien significaría mucho para mí si la señorita Cali y Natasha me dejaran acariciarlos como lo hacen los otros gatos, me doy cuenta de que este tipo de interacción podría no tener lugar nunca. La señorita Cali y Natasha simplemente nunca han entendido de qué se trataba tanto alboroto por las caricias. No obstante, siempre me pregunto por qué Rusty, Miss Kitty, Momma Kitty y Ash son más cariñosos que Miss Cali y Natasha.